La derrota del Real Madrid ante el Bayern Múnich, en el Bernabéu, en la ida de los cuartos de final de la Champions League dejó un golpe real en la eliminatoria, pero también una sensación más compleja que un simple 1-2. El equipo de Álvaro Arbeloa perdió el primer asalto después de una noche en la que el Bayern fue más agresivo, más claro para castigar errores y mucho más incómodo durante largos tramos del partido. Luis Díaz abrió el marcador antes del descanso y Harry Kane amplió apenas arrancó la segunda parte, dos golpes que retrataron a un Madrid vulnerable justamente en la competición donde casi siempre suele sobrevivir.
El problema para el Madrid no fue sólo el resultado, sino la manera en que el Bayern logró llevar el partido a su terreno. El equipo de Vincent Kompany presionó alto, le robó ritmo al conjunto blanco y encontró espacios para lastimar en transiciones y en pérdidas que, según el propio Arbeloa, ya estaban detectadas en la previa. Durante más de una hora, el Bayern transmitió la sensación de tener el control emocional y táctico de la noche, mientras el Madrid iba a remolque, obligado a reaccionar más por orgullo que por dominio real.
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Y, sin embargo, la eliminatoria no quedó enterrada del todo. El Real Madrid encontró aire en la segunda mitad, empujó con más decisión y descontó por medio de Kylian Mbappé tras una asistencia de Trent Alexander-Arnold. Ahí cambió el clima del partido: el Bernabéu se encendió, Jude Bellingham agitó al equipo desde el banquillo y el Bayern terminó aferrado a Manuel Neuer, que sostuvo la ventaja con varias intervenciones decisivas. Que el arquero alemán haya sido el gran nombre de la noche también explica por qué en Madrid todavía no sienten la serie como una condena absoluta.
Sin embargo, en el podcast Camino al Fútbol, de Unanimo Deporte (descárgalo ya en iHeart), Daniel ‘Puma’ Reyes fue categórico en afirmar que el no hay más chance para el rey de Europa. “Yo creo que sí, ya se acabó el Real Madrid en esta Champions Legue”, dijo.
Ahora todo queda empujado hacia la vuelta del 15 de abril en Múnich, con un escenario mucho más pesado para el Madrid de lo que esperaba antes del cruce. Bayern llega lanzado, con una racha fuerte y con la confianza de haber ganado en el Bernabéu, mientras el Madrid tendrá que reconstruirse futbolística y mentalmente para intentar otra noche europea de resistencia.