La Selección de México necesitaba una noche tranquila y la tuvo. Goleó 4-0 a Islandia en el Estadio Corregidora de Querétaro, con goles de Richard Ledezma (22), Armando “Hormiga” González (24), Jesús Gallardo (59) y Brian Gutiérrez (90+2). Con el marcador resuelto desde temprano, el Tri controló el ritmo y cerró sin conceder sustos, en un partido que también se jugó bajo lupa por el contexto de seguridad alrededor del evento.
A pesar de las críticas al encuentro, incluídas las del director técnico campeón, Antonio Mohamed, el juego amistos sirvió para que el entrenador nacional, Javier Aguirre, pueda sacar algunas conclusiones, antes de la prueba mayor en la fecha FIFA de marzo que tendrá los partidos contra Portugal y Bélgica. Acá las cinco conclusiones.
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Cinco conclusiones del amistoso entre México e Islandia en Queretaro
1. La “base Liga MX” sí compitió y dejó nombres con momentum
El amistoso estaba planteado como vitrina para futbolistas del torneo local y la respuesta fue inmediata: el Tri encontró gol rápido, tuvo secuencias de presión alta y, sobre todo, productividad en el área. En esa lectura, lo de la “Hormiga” (gol y participación directa en el 1-0) es el tipo de señal que vale más que cualquier discurso.
2. Gallardo volvió a ser “solución” desde el rol que le toque
En un partido donde México buscaba certezas, Jesús Gallardo dejó dos huellas clave: asistió en la jugada del 2-0 y luego marcó el 3-0 en la segunda mitad. Es el tipo de actuación que reafirma a un futbolista útil por experiencia y ejecución, especialmente cuando el equipo todavía busca equilibrio por bandas y en pelota parada.
Victoria en casa, Incondicionales. 🤩🇲🇽
Vencimos a Islandia y seguimos preparándonos con todo para el gran torneo que se acerca.#SomosMéxico 💚🤍❤️ @ATTMx
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— Selección Nacional (@miseleccionmx) February 26, 2026
3. Dominio real en números: México controló y también apretó
Más allá del marcador, las estadísticas pintan un partido de un solo lado: 57.1% de posesión, 24 tiros contra 4 y 11 remates a puerta contra 2. Es decir, México no solo fue efectivo, también generó volumen y obligó a Islandia a sobrevivir gran parte del juego.
4. La defensa tuvo una alerta temprana… y luego cerró la puerta
Islandia incomodó al inicio con presión y un par de pérdidas en salida, pero México respondió con intervenciones del arquero y, a partir de ahí, el partido se volvió controlado. Terminar con solo 2 tiros al arco recibidos refuerza la idea de que el Tri administró bien cuando ya estaba arriba y no se desordenó por querer golear.
5. Sirvió para recuperar confianza, pero el “examen” viene después
Este 4-0 es gasolina anímica y le da a Aguirre material para confirmar perfiles, pero el contexto fue benévolo. Ahora, el equipo necesita trasladar estas buenas sensaciones a rivales de mayor exigencia y a ventanas donde regresan las piezas europeas.