La fiesta paralela del Mundial 2026 en Estados Unidos está entrando en zona de riesgo. Varias sedes están advirtiendo que los Fan Festival o Fan Fest (los espacios masivos con pantallas gigantes, música y activaciones para quienes no tienen entrada al estadio) podrían cancelarse o recortarse porque no han recibido a tiempo fondos federales clave, especialmente los destinados a seguridad. El golpe sería doble ya que no solo se perdería el ambiente del Mundial en el corazón de las ciudades, sino que también quedaría en evidencia el choque entre la magnitud del evento y la capacidad real de financiarlo.
El caso de Miami se volvió el ejemplo más claro de lo cerca que está el límite. En una audiencia del House Homeland Security Committee, el comité anfitrión local explicó que el montaje del Fan Fest requiere empezar obras pronto (finales de abril) y que, si el dinero no llega, tendrán que tomar decisiones “duras” que comienzan por el Fan Festival. Miami, según ese mismo reporte, ha solicitado alrededor de 70 millones de dólares en ayuda federal, con el reloj corriendo hacia un “punto de no retorno” en las próximas semanas.
- LEER MÁS: “Destrozan el fútbol”: polémica por decisión de FIFA para el Mundial
- LEER MÁS: ¿Diplomacia o negligencia? FIFA y su respuesta a violencia en México
Esto fue alertado en el programa Jorge Ramos y su Banda, en el cual se explicó el alcance del problema y la raíz de donde viene la información. “Esta es una situación del Congreso… es un tema político de los dos frentes que gobiernan los destinos de los Estados Unidos. Tienen hasta la última semana de marzo, primera de abril, si eso no se da, se irán suspendiendo más eventos alrededor del Mundial”, afirmó Jorge Ramos.
Sin embargo, ya hay algunas decisiones en varias ciudades al respecto. Por ejemplo, el comité anfitrión de New York/New Jersey canceló el FanFest central que iba a montarse en Liberty State Park (cerca de la Estatua de la Libertad) y anunció, en su lugar, una red de fan zones y celebraciones comunitarias distribuidas por condados. Es decir: algunas sedes están optando por “descentralizar” antes que sostener un Fan Fest gigante con costos y riesgos operativos difíciles de absorber.