El Real Madrid sigue sumando victorias y manteniendo el pulso por la Liga, pero cada partido deja la misma sensación en una parte de la afición: el resultado llega, el fútbol no siempre acompaña. En Mestalla, por ejemplo, el equipo volvió a salir con premio (0-2), pero el propio relato del encuentro se pareció más a una “función espesa” que a una actuación dominante.
La idea se repite porque al Madrid le cuesta construir cuando el rival se protege y le cierra espacios. El Valencia salió “muy pendiente de protegerse” y de no abrir huecos, y eso se volvió un problema para un Real “sin demasiadas ideas”, que tardó en encontrar rumbo. En ese tipo de guión, el equipo puede tener la pelota… pero no necesariamente el control del partido.
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Y en este contexto, en el podcast Al Tiro Libre, de Unanimo Deportes (descárgalo ya en iHeart), Elizabeth Patiño habló de otro concepto y es lo poco atractivo que está resultado ver al Real Madrid. “Hoy es tan aburrido ver al Real Madrid. Es increíble que un equipo con la nómina que tiene, pueda dar esa pobreza futbolística, casi todos los partidos”, afirmó.
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Las razones por las que el Real Madrid gana, pero no encanta
1. Falta de ideas ante bloques bajos
Cuando el rival espera y protege el área, al Madrid le cuesta generar ventajas continuas. El propio análisis del partido subraya que un equipo así “supone un enigma para un Madrid sin demasiadas ideas”.
2. Circulación lenta y ataques sin propósito
No es que el Madrid no pase el balón lo que pasa es que muchas posesiones no tienen dirección. En Mestalla, la crónica habla de pases y dominio en zonas poco dañinas, sin un plan claro para romper líneas.
3. Dependencia de chispazos individuales
Cuando el partido se atasca, el equipo termina viviendo de momentos: un desborde, una carrera, una jugada aislada. Incluso en esa noche “espesa”, el Madrid se sostuvo con el gol de Carreras y luego el remate de Mbappé, más por pegada que por flujo de juego.