Durante décadas, la conversación sobre diversidad e inclusión en el deporte estadounidense se centró casi exclusivamente en lo que pasaba dentro del campo. Pero el verdadero cambio, aquel el que redefine estructuras y abre caminos extensos y exitosos, ocurrió fuera de la cancha, en oficinas, salas de juntas y bancas técnicas. En el marco del Black History Month, entender quiénes tomaron el poder y cómo lo ejercieron ayuda a explicar por qué hoy el deporte que consume la audiencia afrolatina en EE. UU. es distinto.
Bill Russell: liderazgo antes de que existiera el término
Mucho antes de que se hablara de inclusión en cargos de decisión, Bill Russell rompió un muro histórico al convertirse en el primer entrenador de color en una liga profesional como la NBA en 1966, y además como jugador-entrenador de los Celtics. Su impacto fue doble porque demostró que el liderazgo no dependía del color de piel y sentó un precedente para que otros pudieran aspirar a dirigir, no solo a ejecutar.
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Art Shell y el inicio del cambio en la NFL
En 1989, Art Shell fue nombrado head coach de los Raiders, convirtiéndose en el primer entrenador negro en la era moderna de la NFL. Su llegada evidenció una realidad incómoda, la cual dictaba que el talento estaba ahí desde hacía tiempo, pero el acceso no. Shell abrió una puerta que, aunque avanzó lentamente, terminaría obligando a la liga a replantearse sus procesos de contratación.
Tony Dungy y el modelo que ya no se pudo ignorar
El verdadero punto de quiebre llegó con Tony Dungy. Campeón del Super Bowl con los Colts en 2007, Dungy no solo ganó, también cambió la narrativa. Su éxito fue clave para impulsar la Regla Rooney, diseñada para garantizar entrevistas a candidatos diversos para puestos de entrenador y ejecutivos. Desde entonces, la discusión dejó de ser “si podían” para convertirse en “por qué no estaban siendo considerados”.
Michael Jordan y el poder desde la oficina
El impacto no se limitó a entrenadores. En 2010, Michael Jordan se convirtió en el primer exjugador negro en ser propietario mayoritario de una franquicia NBA (Charlotte Hornets). Su figura redefinió la relación entre atleta, marca y poder corporativo, demostrando que el liderazgo también podía ejercerse desde la inversión, la gestión y la toma de decisiones estratégicas.