En México ya no se habla solo de “remodelación”, el concepto ahora es de reloj en contra. A menos de cuatro meses del arranque del Mundial 2026, el Estadio Azteca está en el centro de una alarma pública por retrasos en su obra. El estadio que aspira a hacer historia como el primero en inaugurar tres Copas del Mundo podría llegar a la cita sin estar listo al 100%.
El punto crítico es que el propio Emilio Azcárraga Jean reconoció que el inmueble no estará completamente terminado para la inauguración del torneo, aunque el plan es que pueda operar con lo mínimo indispensable. El esquema de trabajo se divide en tres fases, con una reapertura parcial prevista para el 28 de marzo (amistoso México vs Portugal) y una segunda etapa enfocada en garantizar lo necesario para el partido inaugural del 11 de junio, mientras una tercera fase quedaría incluso para después del Mundial.
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Este tema fue el centro del debate en el podcast La Copa al Día, de Unanimo Deportes (descárgalo ya en iHeart), y es que hay alerta máxima por las últimas declaraciones de los mismos encargados de la renovación. “Nos hemos vanagloriado de que el Azteca será el tres veces mundialista, pero a mi me da la impresión que alguien se retrasó haciendo su chamba”, dijo Beto Pérez Landa.
Por qué hoy sí existe riesgo real de “perder” partidos en el Azteca para el Mundial
La alerta no nació solo del rumor: también salió desde adentro. Grupo Ollamani, consorcio vinculado a la operación del inmueble, reconoció en reportes e información corporativa el riesgo de consecuencias si no se cumple con los plazos, incluida la posibilidad de que la FIFA reasigne juegos (o ajuste el peso de la sede). Eso encendió la conversación porque ya no es “lo dice un tuit”, sino un escenario que el propio grupo pone sobre la mesa como riesgo.
En paralelo, medios deportivos mexicanos han reportado que la FIFA mantiene el tema bajo observación técnica y que el cumplimiento de ventanas clave (revisiones/entregables) podría impactar incluso el partido inaugural en CDMX si no se llega a tiempo. El fondo es simple: el Azteca no puede improvisar en la recta final… porque el Mundial no espera.