Cada enero, la votación del Salón de la Fama de la MLB se convierte en una radiografía brutal de cómo el béisbol recuerda a sus leyendas. No es solo una lista de nombres: es una discusión sobre impacto real, números, momentos icónicos y también sobre los “peros” que acompañaron a ciertas carreras. Por eso, cuando se abren los resultados, el tema no es quién fue bueno… sino quién fue histórico.
Este año, el anuncio volvió a encender conversaciones en toda la comunidad latina en Estados Unidos, porque la boleta traía candidatos con peso de época y, para muchos, un caso que llevaba tiempo “tocando la puerta” de Cooperstown. La elección final dejó un mensaje claro: el béisbol decidió que esa historia ya estaba lista para quedarse en bronce.
Ahí aparece el nombre que hoy domina la conversación: Carlos Beltrán. El puertorriqueño fue elegido al Salón de la Fama por la BBWAA en su cuarto año en la boleta, con 84.2% de los votos, superando el 75% necesario. La ceremonia de inducción será el domingo 26 de julio en Cooperstown.
Los números de un jugador completo y de élite
Beltrán construyó una carrera que, en frío, parece diseñada para Cooperstown: 2,725 hits, 435 jonrones y 312 robos, una combinación de poder y velocidad que lo mete en un club muy exclusivo en la historia de MLB. Además, fue 9 veces All-Star y ganó 3 Guantes de Oro, confirmando que no era solo bate: también era impacto defensivo.
La piedra en el camino: 2017 y el debate que frenó su entrada
Su caso no fue “línea recta”. Durante años, su candidatura cargó con el ruido del escándalo de robo de señas de Astros en 2017, un tema que pesó en el voto y que lo dejó fuera por poco antes de finalmente cruzar la meta este año. Esa tensión explica por qué su porcentaje fue subiendo escalón por escalón hasta llegar al 84.2%.
¿Con qué gorra entrará? El guiño a Nueva York que ya se comenta
En la conversación de Nueva York, ya se habla de un detalle simbólico: reportes señalan que Beltrán planea representar a los Mets en su placa del Salón de la Fama, un gesto que lo conectaría con la etapa donde se volvió rostro de franquicia para una generación completa.