La salida de prisión de Caín Velasquez fue un momento cargado de simbolismo, familia y cultura latina. Tras 11 meses en la cárcel, el ex campeón de peso completo reapareció fuera del centro penitenciario, fundido en un abrazo con los suyos, mientras un mariachi acompañaba el reencuentro como si fuera una escena de película. La ikmagen no es casual ya que Velasquez siempre fue una figura muy conectada con sus raíces mexicoamericanas y, tras su tiempo de encierro, la familia eligió que el regreso a casa tuviera ese sello.
Sin embargo,el contexto es mucho más complejo que el vídeo emotivo. Velasquez recuperó la libertad tras cumplir lo que las autoridades consideran “su sentencia según lo definido por la ley” y tras haber pasado alrededor de 11 meses bajo custodia en esta etapa final. Su caso se remonta a 2022, cuando protagonizó una persecución en automóvil y disparó contra el vehículo en el que iba Harry Goularte, un hombre acusado de abuso sexual contra su hijo pequeño; en el tiroteo resultó herido un familiar de Goularte que iba en el auto.
- LEER MÁS: El calendario de boxeo 2026, todas las peleas y eventos
- LEER MÁS: David Picasso decide sumarse a las filas del “Canelo Team”
El ex campeón había llegado a un acuerdo legal y en marzo de 2025 recibió una condena de cinco años, con un crédito considerable por tiempo cumplido (incluyendo periodos previos en arresto domiciliario), además de quedar sujeto a condiciones de supervisión posteriores. El caso dejó de ser un debate de pasiones y se convirtió en un expediente: por un lado, el argumento de la fiscalía sobre el riesgo a terceros durante la persecución; por el otro, la narrativa humana de un padre que reaccionó de forma desesperada ante una acusación gravísima.
Here’s the moment Cain Velasquez reunited with his family
(Video courtesy of Mariachi Jalisciense) pic.twitter.com/g3AwgeYtrD
— Nolan King (@mma_kings) February 15, 2026
Cabe resaltar que Goularte continúa enfrentando cargos y el caso, a nivel judicial, todavía tiene capítulos por delante. Es decir, Velasquez vuelve a la calle, pero la herida que detonó todo, y el debate público alrededor de la justicia, la venganza y los límites, permanece abierta. La vida del excampeón entra en una fase nueva, donde el reto ya no es competir dentro del octágono, sino reconstruir fuera de él, con un historial judicial que lo seguirá acompañando y con una opinión pública dividida entre empatía y condena.