La derrota ante el Barcelona en la Supercopa de España no fue solo otro golpe en una temporada irregular del Real Madrid. Fue el punto final de un proyecto que nació con grandes expectativas y terminó abruptamente: Xabi Alonso dejó el banquillo blanco tras apenas siete meses, en una salida acordada entre club y entrenador que volvió a encender el debate sobre la estabilidad del vestuario y la planificación deportiva.
En Madrid ya no solo se discute por qué los técnicos no logran consolidar su idea en un equipo repleto de estrellas. Ahora también surge otra pregunta incómoda: cuánto cuesta realmente cambiar de entrenador en la élite, especialmente cuando el proyecto se termina antes de madurar. Aunque el club comunicó que la desvinculación se realizó de “mutuo acuerdo”, la magnitud de la salida revela que el costo salarial y contractual va mucho más allá de lo deportivo
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La millonada que le cuesta al Real Madrid el despido de Xabi Alonso
Según reportes publicados antes de la confirmación oficial de su despido, despedir a Xabi Alonso podía costarle al Real Madrid alrededor de €30 millones en total. Estos números combinan dos conceptos: una indemnización cercana a los €15 millones por la rescisión anticipada del contrato antes de su vencimiento.
Los €15 millones que el club pagó al Bayer Leverkusen para liberar a Alonso y contratarlo como entrenador el pasado verano. Y a esa cifra podría sumarse el salario proporcional al tiempo trabajado y eventuales bonificaciones por objetivos, aunque esos detalles no han sido revelados oficialmente por el club.
Un contrato alto para una duración corta
El entrenador vasco había sido fichado con grandes expectativas, tras su exitoso paso por el Bayer Leverkusen. Medios deportivos indicaban que Alonso tenía un salario estimado en torno a €7 – €9 millones por temporada, sin contar bonos, lo que subraya aún más el costo de rescindirlo apenas unos meses después de su llegada.
Más allá del impacto económico, este episodio también plantea preguntas sobre el manejo de relaciones internas en un club que siempre exige excelencia. La salida de Alonso (ahora reemplazado temporalmente por Álvaro Arbeloa) no solo deja un hueco técnico en el banco, sino que cuestiona si el club está preparado para gestionar grandes figuras cuando la convivencia entre idea y estrellas no encaja a la primera.