La derrota en la Supercopa de España ante el Barcelona no solo dejó un nuevo golpe deportivo para el Real Madrid. También aceleró una decisión que venía cocinándose en silencio: Xabi Alonso dejó de ser entrenador del club tras apenas siete meses en el cargo, en una salida acordada entre ambas partes. Otro proyecto que no llegó a madurar. Otro técnico que no logra sostenerse en el banquillo más exigente del mundo. Otro fracaso para una plantilla desubicada que no parece conocer el club en el que juega.
Pero detrás del resultado hay un debate más profundo. En los pasillos del Bernabéu y en la conversación mediática española, crece una sensación inquietante: el problema ya no parece ser el entrenador, sino el vestuario. Falta de intensidad, entrenamientos sin exigencia, estrellas que no compran las ideas tácticas y un equipo que se desconecta cuando la presión aumenta. Una desconexión única entre salarios y rendimiento, jugadores y aficionados, realidad con historia.
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Ancelotti, Alonso y ¿cuántos técnicos más?
La salida de Alonso se suma a una secuencia que preocupa. Carlo Ancelotti cerró su etapa al final de la temporada pasada. El proyecto siguiente debía construir continuidad, orden y energía renovada. Sin embargo, siete meses después, la historia vuelve a romperse por el mismo lugar: el equipo no respondió como se esperaba. Cuando los resultados caen, el entrenador paga. Pero cuando los entrenadores cambian y el comportamiento colectivo no mejora, la pregunta cambia de dirección: ¿hasta qué punto los jugadores están asumiendo su responsabilidad?
🚨 ¡@EduAguirre7, tras la destitución de Xabi Alonso!
🗣️ “Hay jugadores importantes que andan en los entrenamientos”.
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— El Chiringuito TV (@elchiringuitotv) January 12, 2026
El periodista Edu Aguirre, desde El Chiringuito, dio a conocer una sensación que ya circula en varios sectores del madridismo: jugadores que cumplen con ir a entrenar, pero sin la intensidad ni la ambición histórica del club. Sin acusaciones formales, pero con una crítica clara: falta de compromiso competitivo. No se trata necesariamente de un “motín”, pero sí de un vestuario donde las estrellas pesan tanto como el escudo, y donde sostener autoridad táctica se vuelve una tarea de alto riesgo para cualquier entrenador.
La autoridad de los entrenadores se diluye con el paso de las temporadas
Durante las últimas semanas, se filtraron versiones de roces internos, desacuerdos tácticos y decisiones de Alonso que no terminaron de convencer a todos. En un vestuario repleto de líderes, sostener una idea colectiva exige algo más que una pizarra: exige obediencia competitiva. Cuando esa obediencia no aparece, el entrenador queda solo. Y en el Real Madrid, la soledad del técnico casi siempre termina igual.
Y no solamente le pasó a Xabi Alonso, el mismísimo Carlo Ancelotti fue otra victima de un vestuario que se come la autoridad cada vez que quiere. Además, el Real Madrid siempre fue reconocible: presión, carácter, noches épicas y hambre permanente. Hoy, la discusión no pasa solo por quién dirige desde el banco, sino por quién lidera dentro del campo.
Arbeloa llega al banquillo… ¿y corre el riesgo de tener el mismo final de Xabi Alonso?
La directiva ya apuntó a Álvaro Arbeloa como nuevo responsable del proyecto. Un hombre de la casa, con ADN madridista y conocimiento interno del vestuario. Pero la gran incógnita no es su pizarra: es si los jugadores están dispuestos a seguir a alguien. Si la intensidad no vuelve y la disciplina competitiva no se recupera, Arbeloa podría enfrentarse al mismo destino de Alonso. Porque en el Real Madrid actual, el desafío más grande no es ganar títulos: es volver a tener hambre.